Si lo sé... que después vendrán tiempos mejores...
que depués de la tormenta la calma...
corrientes circulares...
el eterno retorno...lo que quieras...
Que sí, que lo sé, que todo estará bien....
la cuestión...la cuestión es que hoy no;...Aún no...
Si lo sé... que después vendrán tiempos mejores...
que depués de la tormenta la calma...
corrientes circulares...
el eterno retorno...lo que quieras...
Que sí, que lo sé, que todo estará bien....
la cuestión...la cuestión es que hoy no;...Aún no...
Cigarrillo en la derecha. Botella a la mitad en alguna parte de la habitación. Recuerdos... OLVIDO.
Despiertan versos que nunca escribirás en lo más infinito de tus folios vírgenes. El destierro de la inspiración.
Fotos desencuadradas. Imágenes borrosas... Olvido...REPROCHE.
Dicen...oyes...nunca escuchas...
Tu voz, tus lágrimas enquistadas en el fondo de las pupilas de otros... el fuego... reproche... DISTANCIA.
Algún lugar... quizás cualquier momento... esperas...amanece
Enmarañas gritos y mentiras adulteradas... Inventas que soñabas lo que has conseguido....distancia... OTRO GOLPE...
Tus manos que no tiemblan por temor... buscas...pierdes... caes...
Resquicios de memoria... ¿lo sientes? otro golpe... RECUERDOS.
...Siempre fui un poco desastre y despistada, por eso, para no dejarme ni un detalle atrás, incluí en los preliminares de mi plan el hacer una lista.
En ella detallé todos y cada uno de los pasos.
En su más estricto orden y cautelosamente milimetrados.
Planeé incluso la fuerza y color de tinta con la que debía tachar, a medida que se fueran cumpliendo, cada una de las acciones indicadas en mi valiosa lista.
Y eso hice.
Me dispuse a obeder.
Compré una armónica y me apunté a clases de canto.
Y taché.
Planté un bonsái e invertí en bolsa.
Y taché.
Borré todos los mensajes de texto que, durante tanto tiempo, había conservado y defendido de las garras de cualquier viento renovador.
Y taché.
Terminé un sudoku.
Y taché.
Recorrí todas y cada una de las tiendas de moda de la avenida y rellené mi armario de etiquetas aún por despegar.
Y taché...
Y continué mi lista...
Y continué tachando...
y llegó ese día; mi lista ya no necesitaba más borrones.
Estaba vacía. C'est fini.
Ahora... le doy volumen a mi canción favorita y me sirvo una copa...Sonrío aún.
Espera...Ahora... ¿qué viene ahora?
...Siempre fui un poco desastre y despistada... Y en el fondo siempre tuve la sensación de que olvidaba añadir algo a mi incompleta lista...
No importa. Continúo sonriendo. Ya se me ocurrirá algo.
Ahora, quizás porque Cáceres siempre me pareció algo triste...algo solitario. Te echo de menos.
Quizás porque - habrá que aceptarlo- tú has sido y serás gran parte de lo que este lugar significa para mí...
Es extraño darse cuenta de que nunca podré escuchar esas canciones sin volver la vista atrás. Más extraño aún es saber, ahora sí, ahora es seguro, que esto no tiene salida. Que ni todos los intentos del mundo podrán guiarnos a buen puerto porque, para nosotros, sólo queda navegar separados o naufragar.
Por tí guardaré siempre en mí un lugar para rememorar todas esas pequeñas cosas, todos los pequeños y sutiles primeros pasos.
Por mí recordaré tus brazos cuando el hielo de las noches de esta ciudad consiga superar mi asfixia y me haga estremecerme, me recuerde que soy débil.
Y por nosotros procuraré no dejarte verlo porque, al fin y al cabo, de nada serviría.
Será que son casi las dos de la mañana; será que este piso está casi tan vacío como mis deseos. Será que te quiero, pero no como tú ansiabas; será que me quieres pero no como yo necesito.
Esos encuentros que no volverán y esas frases abandonadas en suspiros cuando la calle despertaba y tú y yo procurábamos ceder al sueño.
Estas calles me ahogan ahora que ni siquiera se me permite ser única acusada y culpable del fin de este fracaso.
Pero todo está bien, a pesar de todo. Eso es lo más extraño. Lo que no está por ser no será y ni tú ni yo deberemos fingir que exista razón alguna para retar al destino.
Volveremos a ser de nadie. Crearemos nuevas ilusiones. Somos jóvenes y, ¡qué diablos!, quizás incluso seamos felices algún día. Seremos como debemos ser. Lo más extraño es sentir que, ahora, todo está bien.
Has de saber que, cada mañana, cuando despierto, da igual dónde, deseo estar en otro lugar... Excepto cuando despierto sola... entonces sólo deseo quedarme ahí para siempre.
Has de saber que, demasiadas veces, si miro mi propia imagen termino por acabar desconociéndola... que casi siempre, cuando me peino, maquillo y visto, siento como si jugara a las muñecas... como si mi cuerpo fuera algo independiente... como si lo viera todo desde fuera.
Has de saber que, cada día, al enfrentarme al mundo sonreiré... Sonreiré porque quiero... Sonreiré porque es más fácil... y he sonreido, sonrio y sonreiré aunque las sonrisas hayan perdido su significado... Aunque ahora sólo supongan ya un gesto de conbardía grabado a fuego en mi rostro.
Has de saber que puede que sí que llore; aunque nunca lo admite. Has de saber que me ahogo cada día un poco... pero que siempre consigo rozar la superficie un poco y respirar...
Has de saber que me gusta bailar sola en mi habitación y que me encanta fingir, con el altavoz al máximo, que soy una estrella de rock en algún inmenso escenario.
Has de saber que no puedo hablar con alguien de frente sin proteger con mis manos alguna parte de mi cara... que odio hablar en público, que siempre pienso que me equivocaré al decir algo.
Has de saber que siempre necesito a alguien con quien hablar... aunque después nunca lo haga.
Has de saber que, al menos por mi parte, nada se sabe... Aunque quizás podría decir que miles de veces creí encontrar el sentido de esta ignoracia... y que, como todo, fue inútil.
Has de saber que dudo mucho que nada a mi lado salga bien... a pesar de que miles de veces haya intentado cambier eso que falla.
Has de saber que todo lo que se sabe de mí es pura ficción... que mi reflejo no es más que un espejismo y que, sin embargo, incluso yo misma, en ocasiones, sonrio al espejo intentado dedicarme un gesto amable...
Podría confesarte mis dudas; porque sobre todo conservo dudas y con ellas, cómo no, miedo...
Sí, has de saber que temo todo lo que está oculto; que me aterra la superficie...
Has de saber que soy un poco humana, pero que ahora mismo no lo soporto.
Has de saber que me encanta escribir mi vida entrelíneas en blogs desperdigados por internet para que la lean desconocidos que, a veces, sin ellos ni siquiera saberlo, dicen cosas que te alegran el día...
Has de saber que siempre hago que los que me quieren se alejen... que siempre me alejo de los que me necesitan... que te ´haré daño si tú no disparas primero...
Y puestos a confesar; has de saber que nunca sabrás esto... has de saber que hoy por hoy mi vida no está dispuesta a cambiar...y que nadie más que yo lo siente...
Cuando comiences algo evita las apuestas sobre cómo terminará... Del inicio lo único seguro es que nadie conoce su final...
Imagina, mejor, que no existe un futuro donde la historia continúe... imagina que la vida son sólo fragmentos... fotogramas sin sentido, una película sin argumento, una simple sucesión de escenas sin conexión posible entre ellas.
Porque, siento decepcionarte pero, probablemente, ese instante que consideraste un comienzo acabará siendo poco más que una toma en el olvido... Una escena desechada por ese director que algunos llaman destino y que parece creerse lo suficientemente brillante como para armar tu vida...
Quizás sea, que el que algo decida tomar forma, el que un incierto futuro decida comenzar... sólo ocurre cuando estamos distraidos... Por eso, será quizás también que sólo caemos en la cuenta de que algo estaba ahí cuando lo perdemos...será que sólo en ese momento sabes cuándo y cómo comenzó...
Porque, te diré otra cosa, si lo que quieres es no arriesgar, apuesta a que, cualquier tipo de acontecimiento, no importa cuándo ni de la manera en que comience, acabará...
Moraleja: Doble o nada al Final de cada historia.
Supongo que hay ciertas cosas que siempre recordaremos, aunque no queramos... aunque en su momento no nos parezcan algo que podamos recordar. Esas cosas son las que marcaron en tu vida un cruce de caminos... las que inevitablemente marcan un antes y un después; puedes negarlo cuanto quieras, puedes pensar que tu destino estuvo escrito desde el principio pero, ¿sabes qué? A nadie le preocupas lo suficiente como para escribir nada sobre ti... ¿sabes qué? Nadie tomaría por ti el riesgo de resolver una vida, por mucho que le importases.
Es así, y somos humanos al fin y al cabo. Algunas cosas duelen, pero puedes no recordarlas... otras te hacen feliz, pero se olvidan... Sin embargo, te aseguro que recordarás ese punto en que todo dio un vuelco, en que decidiste cambiar, ese instante en que todo fue diferente, en que te arriesgaste... aquella oportunidad de hacerlo todo distinto... Y seguro recordarás, quizás más débilmente, quizás como en una ensoñación, quizás sin tú quererlo o sin llegar a caer realmente en la cuenta, pero recordarás al fin y al cabo aquel momento en que viste la oportunidad de hacerlo todo distinto, cuando pudiste haber arriesgado para que todo fuera diferente... aquel punto en que continuaste, con todo, tu camino de siempre.... Y nada se movió de su lugar... Nada fue mejor.... Ni peor... simplemente las cosas siguieron su curso... pero lo recordarás aunque no lo admitas... porque aquel preciso instante fue tu cruce de caminos... y lo sabrás siempre...
Puede que la vida esté llena de cruces de caminos disfrazados de senderos rectos... o puede que existan ciertas rutas olvidadas por los hombres que, aunque cubiertas de selva, muestran un nuevo destino... Y quizás es que el ser humano sí puede cambiar, pero se niega a ir en contra de lo que le enseñaron; el camino recto.
La carretera de los días sólo sigue un sentido y todos y cada uno de nosotros vivimos transitándola a más o menos velocidad. Así pues, es triste pero justo aceptar que el tiempo hace imposible que recuperes tu desvío; una vez se deja atrás la única solución es continuar, porque el mundo avanza y conducir a contracorriente sólo puede acabar dañando a alguien.
Los comienzos ( y sobre todo los segundos comienzos) son complicados; eso todo el mundo lo sabe. Supongo que, por esta vez, lo más recomendable no sería arrancarme a escribir como una loca lo primero que se me pase por la cabeza. Mejor es esperar (dicen) mejor es pedir ayuda ( aconsejan) y qué mejor que hacer lo que debes hacer... y aprovechar para hacerlo en estas páginas... ( ya que en tu día a día te lo figuras como imposible)
http://www.youtube.com/watch?v=SJfu14Ayzp4&feature=related
Los dos echamos cuentas, Kelly llego a una conclusión, supo que tenía que olvidarme, y yo también, que la había perdido, porque nunca podría salir de aquella isla, moriría allí totalmente solo. Me pondría enfermo, me haría daño con cualquier cosa.
Lo único que podía elegir, lo único que podía controlar era el cómo, el cuándo y dónde iba a pasar, así que, fabriqué una cuerda, y subí hasta aquella cima para ahorcarme, pero tenía que probarlo, claro, ya me conoces y el peso del tronco rompió la rama del árbol, así que, ni siquiera pude matarme como yo deseaba, no tenía poder sobre nada.
Fue entonces cuando una sensación me envolvió como una cálida manta. De algún modo entendí que tenía que sobrevivir, como fuera, tenía que seguir respirando, aun sin motivo para la esperanza, la lógica me decía que no volvería a ver este lugar de nuevo. Y eso es lo que hice, sobreviví, seguí respirando. Y un día esa lógica resulto estar equivocada, porque la marea trajo una vela con que navegar, y aquí estoy, de vuelta, en Memphis, hablando contigo, tengo hielo en mi vaso, y he vuelto a perderla otra vez. Estoy muy triste por no tener a Kelly. Pero me alegro de que estuviera conmigo en aquella isla. Y ahora sé lo que debo hacer, seguir respirando, porque mañana volverá a amanecer, y quién sabe que traerá la marea.
(Naufrago, 2000)