Un segundo más
Creo que en algún punto del camino. No sé exactamente en qué momento. Todas mis fuerzas y mis intentos por permanecer atenta se agotaron. Y por ello fue que, quizás, cerré los ojos durante un segundo y quizás relajé mi peso sobre el asfalto al hacerlo.
No tendría por qué haber ocurrido nada. Un segundo no determina nada en una vida rebosante de minutos. ¿Dónde se ha visto que un segundo se convierta en algo trascendente?
Pero eso... de nada sirve cuando la casualidad entra en el juego. Y es que. me atrevería a decir que, por un ínfimo instante, una tormenta asoló mis soleados días...
... y su vendabal alzó sin esfuerzo alguno mi volátil peso...casi sin a penas pretenderlo.Aquel viento, de paso probablemente por mi camino, quiso el azar destinarlo a desestabilizar mi rumbo...
..y fue sólo eso, un segundo.
