La lista
...Siempre fui un poco desastre y despistada, por eso, para no dejarme ni un detalle atrás, incluí en los preliminares de mi plan el hacer una lista.
En ella detallé todos y cada uno de los pasos.
En su más estricto orden y cautelosamente milimetrados.
Planeé incluso la fuerza y color de tinta con la que debía tachar, a medida que se fueran cumpliendo, cada una de las acciones indicadas en mi valiosa lista.
Y eso hice.
Me dispuse a obeder.
Compré una armónica y me apunté a clases de canto.
Y taché.
Planté un bonsái e invertí en bolsa.
Y taché.
Borré todos los mensajes de texto que, durante tanto tiempo, había conservado y defendido de las garras de cualquier viento renovador.
Y taché.
Terminé un sudoku.
Y taché.
Recorrí todas y cada una de las tiendas de moda de la avenida y rellené mi armario de etiquetas aún por despegar.
Y taché...
Y continué mi lista...
Y continué tachando...
y llegó ese día; mi lista ya no necesitaba más borrones.
Estaba vacía. C'est fini.
Ahora... le doy volumen a mi canción favorita y me sirvo una copa...Sonrío aún.
Espera...Ahora... ¿qué viene ahora?
...Siempre fui un poco desastre y despistada... Y en el fondo siempre tuve la sensación de que olvidaba añadir algo a mi incompleta lista...
No importa. Continúo sonriendo. Ya se me ocurrirá algo.
